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En los
últimos años ha proliferado el desarrollo y la descarga de aplicaciones móviles
que ofrecen “ayuda” psicológica. Por ejemplo, la aplicación Daylio tiene más de
cinco millones de descargas; El psicólogo, más de 500 mil, y Chat con
psicológos online más de 50 mil descargas.
Las nuevas
formas de cooperación entre personas y máquinas están echando raíces. En primer
lugar, con situaciones en las que las personas actúan de soporte a los robots
cuando estos alcanzan el límite de sus capacidades. Un ejemplo serían los
centros de atención al cliente, donde hay sistemas capaces de entender idiomas
que resuelven las dudas de los clientes.
La
tecnología utilizada en la mayor parte de los sistemas de aprendizaje
automático presenta nuevos desafíos. En general está basada en una teoría sobre
el funcionamiento del cerebro humano, que transmite la información a través de
capas de neuronas artificiales hasta que surge un patrón que pueda
identificarse.
Nosotros
aprendemos para ser capaces precisamente de predecir, podemos predecir ciertas
cosas que son importantes para nosotros. La inteligencia artificial lo que está
haciendo es precisamente ayudarnos a hacer esas predicciones.
La
inteligencia artificial ayudará con muchas de las cosas con las que en este
momento se tiene dificultad para predecir, y hacer estas predicciones ayudaría
a tener mejor control de nuestro cuerpo, pero sólo a eso nivel, no podrá dar un
diagnóstico ni prescribir una terapia o tratamiento.
Muchos
expertos en la material están convencidos de que cuando las personas y las
máquinas colaboren, se obtendrán resultados mucho mejores de los que se hubieran
registrado por separado. Sin embargo, quedan algunos desafíos por resolver
antes de que lleguemos a conocer ese futuro prometedor.
Redacción: Lcdo. Jhoan Gutiérrez Terán / World Stereo
