La sonda de la misión Juno de la NASA, detectó por primera vez una señal de radio que procede de Ganimedes, una de las lunas de Júpiter. Así mismo, Patrick Wiggins, uno de los embajadores de la agencia estadounidense en el estado de Utah, declaró que la señal no tiene origen alienígena, afirmando que “es más de una función natural”.
La misteriosa señal fue registrada durante solo 5 segundos, mientras el aparato se estaba desplazando a una velocidad de 50 kilómetros por segundo por la región polar de Júpiter, donde las líneas de su campo magnético se conectan con Ganimedes.
Expertos expresan, que el misterioso sonido fue provocado por electrones que oscilan a un ritmo menor del que giran, lo que provoca que amplifiquen ondas de radio muy rápidamente.
"El proceso se llama inestabilidad del máser del ciclotrón (CMI). Los electrones que generan la señal de radio también pueden causar auroras en el espectro ultravioleta lejano, un fenómeno también observado por la cámara en Juno", ha destacado Wiggins.
Cabe acotar, que la sonda fue lanzada el 5 de agosto de 2011 y entró en la órbita de Júpiter el 4 de julio de 2016 para estudiar la formación y el desarrollo del planeta. “Juno observará la gravedad y campos magnéticos de Júpiter, dinámica atmosférica y composición y evolución”, señalaron desde la NASA.
Conociendo a Ganimedes
Ganímedes es la luna más grande de las cuatro lunas de Júpiter, junto con Ío, Europa y Calisto. Con más de 5.000 kilómetros de diámetro es más grande que Mercurio. Podría ser un planeta si orbitase alrededor del Sol.
En cierta manera, esta luna es bastante parecida a la Tierra. Tiene un campo magnético propio, muy activo. Sin embargo, lo más interesante de Ganímedes está en su interior: podría tener un inmenso mar de agua salada subterráneo que superaría a todos nuestros océanos juntos. En la superficie, este satélite se compone de silicatos y hielo en cantidades aproximadamente iguales.
Redacción: Lcdo. Jhoan Gutiérrez Terán / World Stereo