En lo que va del año 2021, los precios de la comida no se estancaron, sino todo lo contrario, pues al revisar los anaqueles, los venezolanos se quedan sorprendidos al darse cuento de nuevos montos.
La cuarentena, y en consecuencia la caída de la actividad económica, no ha sido obstáculo para que los altos niveles de inflación que sufre el país continúen causando estragos en los bolsillos de los venezolanos y afectando su capacidad para adquirir los alimentos de la Canasta Alimentaria.
Bien sea en un chino, un supermercado o incluso en un mercado popular, los precios están por las nubes. Según datos, para la quincena de diciembre, la harina PAN se podía conseguir en Bs. 1.000.000, pero hoy la historia es otra, pues ya pisa Bs. 1.635.000 en los chinos, es decir que, supera el sueldo mínimo, pero si se va a los supermercados del este, el mismo producto alcanza los Bs. 2.000.000.
Con o sin controles de precios la inflación no da tregua, menos desde finales de 2017, cuando entró en hiperinflación. El año pasado la nación experimentó un alza en los precios de los bienes y servicios menos pronunciada. La desaceleración del indicador estuvo marcada por la restricción del crédito bancario, entre otras medidas. No obstante, en abril de 2020 la inflación se ubicó en 58 %, según cálculos de Ecoanalítica.
Finalmente,
Solo para comer una familia requiere más de cien salarios mínimos pues el costo
mensual de la canasta alimentaria básica ronda los 355 dólares, según
estimaciones del Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas).
Redacción: Lcdo. Jhoan Gutiérrez Terán / World Stereo