La segunda ola de Covid-19
en el país, que se ha acelerado con la llegada de la variante brasileña, obliga
al Gobierno Nacional a la radicalización de la cuarentena, lo que acentúa aún
más la crisis económica con la paralización de las actividades.
En el caso del sector
inmobiliario, la incertidumbre por la pandemia ha permeado hasta los
corredores, quienes necesitan producir y generar ingresos.
El presidente de la Cámara
Inmobiliaria de Venezuela, Francisco López, detalló que la situación general del mercado se
caracteriza por un crecimiento ralentizado, debido a la falta de operatividad,
marcado además por un primer trimestre tradicionalmente “un poco más lento”.
Si se compara con otros
sectores, que registraron pérdidas hasta de 90% por la pandemia, el mercado
inmobiliario cerró el año 2020 con un crecimiento de 9% y esto pareciera ser
positivo, pero, si se analiza esta leve mejoría, López explicó que «este
crecimiento se produjo en el mercado secundario, porque el sector primario, el
de construcciones nuevas, está prácticamente paralizado”.
“Los precios, en promedio,
habían subido 9% al cierre del año pasado. Considero que, en este caso, si
comparamos primer trimestre del año 2020 contra primer trimestre del año 2021,
el crecimiento de las operaciones es de un máximo de 4%, muy pequeño, y los
precios se han mantenido también en un crecimiento parecido por la inercia de
la hiperinflación”, indicó López.
Redacción:
Lcda. Zuleydy Márquez / World Stereo