The Walt Disney Company
insiste en su agenda LGBTQ y quizá con más énfasis que antes, porque desde el
pasado diciembre, tiene como presidenta a Susan E. Arnold, quien se confiesa
feminista y lesbiana. Pero no a todo el mundo le gusta dicha agenda: de hecho,
casi 13.000 padres han firmado una protesta por la inclusión de un beso lésbico
en la pelÃcula de dibujos animados Lightyear para adoctrinar a sus hijos.
Ante esto, una oleada de
familias le están dando de baja a los servicios Disney , desde abonos para sus
parques de atracciones hasta suscripciones en sus canales online, después de
que la empresa haya adoptado una agenda enloquecidamente proLGBTQ.
La reacción desmedida de
la firma ha despertado a muchos de los leales, nostálgico de una compañÃa
famosa por entretener a millones de niños con contenidos “para toda la
familia”; y ahora se están dando cuenta de que defiende agresivamente
posiciones de izquierda radical en casi todos sus productos; desde pelÃculas y
servicios online hasta sus parques temáticos.
Cabe recordar que el año
pasado, Disney prohibió las referencias de género en los saludos de bienvenida
a sus parques y reemplazó “Buenas noches, damas y caballeros, niños y niñas,
soñadores de todas las edades” por “Buenas noches, soñadores de todas las
edades”.
Finalmente, la compañÃa también ha confesado a través de algunos de sus responsables,
por si no fuera suficientemente obvio, que está haciendo denodados esfuerzos
por colar propaganda LGBTQ en todos sus productos dirigidos a niños, hasta el
punto de que un ejecutivo de la empresa ha confesado que aspira a que la mitad
de los personajes de las próximas ficciones de la factorÃa sean de orientación
sexual no convencional. Otro de ellos admitió que al ser contratado se le animó
a avanzar la agenda gay.
Redacción: Lcdo. Jhoan Gutiérrez
Terán / World Stereo